miércoles, 11 de diciembre de 2013

Mikołaj siempre llama dos veces

La iluminación navideña ha llegado a Rzeszów
Diciembre ya está aquí.  Y con diciembre, llega la Navidad.  Y con la Navidad, llega el derroche, el gasto, las canciones navideñas, las aburridas comidas familiares (aunque hay para quién son hasta divertidas, hay gente para todo), y las luces a la ciudad.  Como no podría ser de otro modo, Rzeszów no es una excepción, y desde hace unas semanas, la ciudad está engalanada de cara a recibir a la Navidad como Dios manda.  Los técnicos del Ayuntamiento comenzaron a colocar la decoración especial navideña a finales de noviembre, y finalmente, se produjo el encendido oficial el día 1 de diciembre, de cara a recibir a Santa Claus.

Sí, a recibir a Santa Claus, pues una de las peculiaridades de la Navidad polaca, es que Papá Noel (Mikołaj, como le dicen aquí) visita las casas de los niños la noche del 6 de diciembre.  La razón es bien simple: el día de San Nicolás, personaje en el que está inspirada la figura de Papá Noel, es el día 6 de diciembre.  Hay que señalar que esta tradición de celebrar San Nicolás no es única de Polonia, es común en otro países centroeuropeos.  Pero, ¿qué ocurre entonces el día de Navidad?  ¿Acaso no lo celebran?  ¿No reciben regalos los niños?  Evidentemente, como ya os he dicho alguna vez, Polonia es un país muy religioso, por lo tanto, celebran la Navidad.  ¿Pero qué pasa con Santa Claus?  Pues que viene otra vez, evidentemente.  No nos podemos olvidar que vivimos en un mundo globalizado, con la influencia de Estados Unidos y sus películas allá donde vayamos, por lo que una Navidad sin Papá Noel no puede entenderse en Occidente, y Polonia no es una excepción.  Así que al entrañable Mikołaj le toca trabajar también ese día.  Y la cosa no termina aquí, porque también existe la tradición de los Reyes Magos, por lo que los niños polacos pueden recibir regalos por triplicado.  Para que luego se quejen los padres españoles de la cantidad de regalos que reciben los niños por Navidad y Reyes en España.  Sin embargo, por lo general, las familias suelen agrupar los regalos en un solo día, ya que tres días son muchos, y la crisis, aunque con menos fuerza ya que no tienen la influencia del euro, también está en Polonia (en realidad no ha terminado de irse desde que cayó el comunismo).

Mikołaj, nuestro Papá Noel, ya ha repartido regalos en Polonia
 Sigamos con las tradiciones navideñas polacas.  Una de las más curiosas, y de las más seguidas, se da justo antes de comenzar el periodo navideño.  Concretamente, el día 30 de noviembre, día de San Andrés.  Los festejos se extienden a lo largo de todo el país, y son muy seguidos por la gente joven.  Es tradición adivinar (o hacer como que se adivina) lo que te depara el futuro vertiendo cera caliente en agua fría a través del ojo de una llave.  La forma que adopte la cera una vez ha solidificado, define tu vida futura.

En cuanto a la Nochebuena, al igual que en España, es el momento de reunión y cena en familia.  Una de las cosas más sorprendentes es la cantidad de platos que se preparan para ese día.  Son doce platos diferentes (sí, doce), indistintamente de cuántos sean los comensales, aunque hay familias que se saltan esa norma.  Más platos, más prosperidad para el año entrante.  Se deben degustar todos.  Y el día de Nochebuena se debe hacer abstinencia, por lo que ninguno de ellos contiene carne.  El por qué doce, no está claro, algunos dicen que cada plato representa un mes del año, otros, que doce eran los Apóstoles.  Además de esto, se añaden cubiertos adicionales, en recuerdo de los familiares que hayan muerto.  Finalmente, se coloca en la mesa algunas fibras de heno y paja, representando la abundancia, la fertilidad y la prosperidad, y una hoja de oblea que todos los comensales deben repartirse, como símbolo de reconciliación por todas las disputas acaecidas durante el año.  Antaño, el hecho de reconciliarse llegaba no solo a tus familiares y conocidos más cercanos, si no también, a la naturaleza, de manera que se guardaba una porción de la cena para los animales que vivieran en la casa.  En cuanto a la hora de la cena, la tradición establece que ésta debe comenzar con la aparición de la primera estrella en el cielo, por lo cual, de manera general, la Nochebuena empieza a las seis de la tarde (aunque por estas fechas hay estrellas en el cielo un poco antes).  Las canciones de Navidad tampoco faltan durante la cena, así como los numerosos brindis al grito de Nasdrovie!

Esto bien podría ser la tradicional cena de Nochebuena polaca
 Por lo que respecta a la comida del día de Navidad, es un poco más ligera que la cena de la noche del 24.  Creo que el motivo es bastante obvio.  Doce platos, son muchos platos.

Otros días festivos durante la Navidad polaca son el 26 de diciembre, día de San Esteban, en el que la tradición prohíbe la realización de trabajos pesados, el 31 de diciembre, el 1 de enero, y la Epifanía, el 6 de enero.  

Y hasta estas son las tradiciones de los polacos para las fechas navideñas.  Ya veis que algunas son un tanto diferentes de las españolas.  Como siempre, espero que la entrada os haya gustado.

No quiero despedirme sin desearos a todos los que me leéis una Feliz Navidad. 

Wesołych Świąt!

Choinka -árbol de Navidad- de Rzeszów, instalado en el centro de Rynek




lunes, 2 de diciembre de 2013

Rzeszów, Polonia (III): Algunos otros lugares...

Vamos llegando al final de nuestra ruta turística por Rzeszów.  Si os perdisteis los posts anteriores, o simplemente, os apetece volverlos a leer, los podéis encontrar aquí (Rzeszów, Polonia (I): Rynek y Rzeszów,Polonia (II): por la ribera del Wisłok).  Si recordáis, nos habíamos quedado en la ribera del Wisłok, y nos dirigíamos de vuelta a casa.  Pero antes, es momento de echar un vistazo a las afueras de Rzeszów.

Para empezar, vamos a dar un pequeño rodeo, cruzando a la otra orilla del Wisłok, a través del Most Zamkowy.  Nada más cruzar, a lo lejos, podemos observar un gran edificio, que no es otro que el nuevo y lujoso centro comercial de Rzeszów, el Millenium Hall.  La diferencia entre Galeria Rzeszów y Millenium Hall es sencilla de explicar para todos aquellos que seáis de Zaragoza.  Mientras que Galeria Rzeszów es el Grancasa de Rzeszów, un centro comercial cerrado, siempre lleno, Millenium Hall es el Puerto Venecia de aquí, mucho más grande, con un gran espacio a cielo abierto en el interior, y cerca de las afueras de la ciudad.  Éste, sin embargo, suele ser mucho más tranquilo que Galeria Rzeszów, ya que no suele haber tanta gente.  Existen otros centros comerciales en Rzeszów, y curiosamente, siguiendo los paralelismos con Zaragoza, uno de ellos recibe el nombre de PLAZA Rzeszów.

Una de las entradas al centro comercial Millenium Hall, en Rzeszów

Interior de Millenium Hall, a cielo abierto
Una vez hemos hecho nuestras compras en Millenium Hall, es hora de hacer nuestro camino de vuelta.  Para ello, cruzamos de nuevo por el puente por el que hemos venido, al lado del Hala Prodpomie.  Justo junto al río, muy cerca del viejo cementerio de la localidad, llegamos al palacio de la música, Filharmonia Podkarpacka, junto a la calle (no podía ser de otro modo) Frederick Chopin (en polaco Fryderyka Szopena).

Filharmonia Podkarpacka
Y por supuesto, siempre podemos perdernos entre la multitud de iglesias que tiene la ciudad.  Bueno, en realidad no es fácil perderse en Rzeszów, ya que es una ciudad pequeña.  Es todo en sentido metafórico.

Iglesia de Śwęitej Trójcy
Esta otra la podemos encontrar en ulica Mikolaja Kopernica (¿Nicolás Copérnico, quizás?)

Iglesia Farny, en Rzeszów
Justo enfrente de esta iglesia, podemos encontrar el Przed Teatr y la biblioteca municipal.

Przed Teatr
Biblioteca municipal de Rzeszów


Aquí ya vemos que hemos llegado al centro de nuevo.  Si cruzamos el puente sobre la vía férrea (junto a Galeria Rzeszów), podemos encontrar, en la intersección entre aleja Marszalkowska, aleja Warszawska y ulica Lubelska, la rotonda (o rondo, como dicen por aquí) de Juan Pablo II, que por cierto, nació en una localidad situada a unos 200 km de Rzeszów.  Es sorprendente la cantidad de referencias a Juan Pablo II a lo largo de toda Polonia.  Se puede encontrar su figura a lo largo de todo el país.  Estatuas en muchísimos pueblos.  Estampas y fotos del Papa polaco por doquier.  Incluso se pueden comprar en kioscos.  Es auténtica adoración la que sienten los polacos hacia el que fue “su Papa”. 

Monumento-homenaje de Rzeszów a Juan Pablo II
Finalmente, me gustaría destacar también la iglesia de Santa Josefina, por su espectacularidad.

Iglesia de Santa Josefina
Y una vez hemos llegado aquí, damos por terminado nuestro viaje por Rzeszów.  Espero que os haya gustado. Evidentemente, hay más cosas que ver en Rzeszów, pese a que es una ciudad pequeña de vez en cuando descubres algún lugar que te era desconocido.  Pero si queréis verlos, es mejor que vengáis en persona.  Os estaré esperando.

Na razie!


sábado, 16 de noviembre de 2013

Rzeszów, Polonia (II): Por la ribera del Wisłok

Segunda entrada en este blog dedicada a la ciudad que me ha acogido como Voluntario Internacional.  Debo señalar que a diferencia de lo que se suele pensar en España, los polacos son tremendamente afables, muy simpáticos y alegres.  Otra cosa es que les llegues a entender lo que te dicen, porque el polaco es un idioma un pelín complicado, pero de eso os hablaré quizá otro día.

Como os digo, seguimos con nuestro recorrido por Rzeszów.  Si recordáis por el post anterior (enlace), recorrimos el centro de la ciudad, y nos quedamos justo cuando nos dirigíamos hacia el río.  El Wisłok, así escrito, con esa ł tan curiosa que en realidad no es una l, único río de la ciudad, y una de las principales atracciones turísticas de la localidad.  Partiendo desde ul. 3 Maja, donde estuvimos en el post anterior, nos dirigimos pues hacia él, y un poco antes de llegar, es parada obligada el Palacio de la familia Lubomirski, un bello edificio del siglo XVIII, que actualmente hace las funciones de palacio de justicia.

Palacio de la familia Lubomirski
Entrada a la casa de Justicia de Rzeszów, en el antiguo palacio Lubomirski
Junto a este palacio, encontramos la nueva fuente ornamental de Rzeszów, que diariamente, ofrece un espectáculo de luz y sonido a los habitantes de la ciudad.

Nueva fuente ornamental de Rzeszów
Seguimos un poco más adelante, y por fin, llegamos al río Wisłok.  Se puede saber fácilmente que se está llegando al río, ya que junto a él, antes de llegar, encontramos el Hala Podpromie, pabellón deportivo donde, entre otros, juega el Asseco Resovia, el equipo de volley de Rzeszów, que además, ha ganado la liga las dos últimas temporadas.

Hala Podpromie
Pasear por la ribera del Wisłok resulta ser una maravilla.  Los habitantes de la localidad se acercan mucho a él, debido a que se encuentra muy bien cuidado, y que se encuentra habilitado para practicar multitud de deportes: ciclismo, skate, kayak o fútbol, entre otros.  Como la mayoría de las ciudades europeas, Rzeszów posee una buena red de carriles bici, siendo la bicicleta el principal medio de transporte de los vecinos.

Ribera del Wisłok
Parque de la ribera del Wisłok
Si sois amantes del fútbol, también podéis encontrar, junto a la ribera del río, el Miejski Stadion, donde juega el Stal Rzeszów, equipo que milita en la segunda división polaca (equivalente a la 2ªB española), que llego a ser campeón de Copa en 1975.  Como podéis comprobar, junto al río se desarrolla una gran actividad social.

Miejski Stadion
Si seguís caminando por la ribera y sentís hambre, siempre podéis deteneros y preparar un fuego en cualquiera de los lugares habilitados para ello a lo largo de todo el parque.  Eso sí, tendréis que haber comprado la comida antes.  Os recomiendo las salchichas, que son buenísimas, aunque suene a topicazo.  En Polonia, es muy común encontrar lugares habilitados para encender lumbre en multitud de sitios, ya que es costumbre salir a la montaña, al bosque o simplemente al campo, a pasear, en familia o con amigos, y asar unas salchichas al final del viaje.

Aquí podéis asar las típicas salchichas polacas -o lo que os apetezca-
Pero no creáis que todo es naturaleza o campos de fútbol.  Junto a la ribera del río, también se pueden encontrar otros edificios modernos, como la sede del SANBank, o un colorido nuevo puente que se está construyendo ahora mismo.

Torre del banco SANBank
Nuevo puente multicolor de Rzeszów
Y con esto, hemos llegado al fin de nuestro recorrido por la ribera del río.  Va siendo hora de pensar en volver a casa.  Pero antes, podemos aprovechar y hacer una visita tranquila por las afueras de Rzeszów, que todavía esconden algún secreto.  Pero en fin, habrá que esperar un poco.  Este post es ya demasiado largo.


 Na razie!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Rzeszów, Polonia (I): Rynek

Hasta ahora, os ido contando como llegar a ser Voluntario Internacional, y en qué consiste.  Y en el anterior post os hablé de mi ajetreado viaje para llegar a Polonia.  Sin embargo, todavía no os he contado como es la ciudad en la que resido actualmente.  Bien, creo que ha llegado el momento.

Mi voluntariado internacional se desarrolla en una organización con sede en Rzeszów, si bien muy habitualmente tenemos que desplazarnos a otras localidades más o menos cercanas para desarrollar nuestras actividades.  Rzeszów es una ciudad situada al sur de Polonia, es la capital del voivodato de Sudcarparcia (Podkarpackie en polaco), de unos 180.000 habitantes.  Está atravesada por el río Wisłok, afluente del río San, que es a su vez afluente del Vístula, el río más largo de Polonia.  Se encuentra al sureste del país, muy cerca de la frontera con Ucrania, a unos 160 km de Cracovia.

Uno de los principales monumentos que nos encontramos al llegar a Rzeszów, y probablemente el más notable debido a sus dimensiones, es el monumento a la Revolución, que data de tiempos de la era comunista en Polonia y que todavía sigue en pie.  Es, probablemente, el símbolo de la ciudad.

Monumento a la Revolución
Detalle del Monumento a la Revolución
Justo enfrente del monumento a la Revolución, encontramos el principal centro comercial de la localidad, Galeria Rzeszów, en la cual se pueden encontrar tiendas de marcas bien conocidas en España, las cuales no voy a comentar aquí por no hacer publicidad, creo que en la foto se ve alguna...

Galeria Rzeszów
Desde aquí, podemos llegar al centro de la ciudad en apenas tres minutos a pie.  Así, llegamos a la calle del 3 de mayo (ulica 3 Maja), nombre que recibe en homenaje a la primera constitución polaca (y segunda del mundo, detrás de la de EE.UU.), que fue aprobada el 3 de mayo de 1791.

Ulica 3 Maja
En esta calle, junto con Rynek, se concentra la mayor actividad social de la ciudad.  Destaca la gran cantidad de teatros, museos e iglesias que podemos encontrar en ella, especialmente, estas últimas, ya que, aunque pueda sorprender al principio, Polonia es un país tremendamente católico, pudiendo llegar a encontrar casas con sus capillas particulares, siendo la capilla la mejor construcción de la vivienda.  En total, se estima que sólo en Rzeszów, hay más de cincuenta iglesias.

Una de las muchas iglesias de Rzeszów
Museo
Muy cerca de ulica 3 Maja, tras adentrarnos en ulica Tadeusza Kósciuszki, llegamos a Rynek.  Aquí debo hacer una pequeña explicación.  Todas las localidades en Polonia tienen su Rynek particular, pues sencillamente, Rynek quiere decir algo así como “Plaza Mayor” en España.  Como he dicho antes, aquí se concentra la mayor actividad social de la localidad, pudiendo encontrar gran cantidades de pubs y bares, así como hoteles, y por supuesto, el Ayuntamiento de Rzeszów, un bello edificio que data de 1897, tal como podemos leer en su fachada.

Ayuntamiento de Rzeszów
Studnia (pozo), en el centro de Rynek
Rynek
Dejando el centro de la ciudad, nos vamos hacia una de las zonas más bellas de la ciudad, el río, donde muchos vecinos de la localidad van a diario a realizar ejercicio o simplemente a socializar.  Pero eso, lo dejamos para la segunda parte.  Por hoy, ya ha sido suficiente ruta turística.  Nos vemos en próximos posts.

Na razie!

lunes, 21 de octubre de 2013

De cómo se mascó la tragedia en el viaje a Polonia

Hace ya unas semanas que llegué a Polonia, y ya he comenzado mi voluntariado.  Debo confesaros que lo que en principio debió ser un viaje tranquilo desde Zaragoza hasta Rzészow no lo fue tanto.  La razón no es otra que la agitación propia de los días anteriores a la partida y ciertos hechos que acontecieron durante el viaje.  No, el avión no hizo corto de combustible ni nada de eso.  Pero vayamos por partes.

En primer lugar, la preparación del viaje.  Hay un vuelo directo desde España hasta Rzészow, la ciudad en la que me encuentro, desde Gerona.  Otra posibilidad es viajar desde Zaragoza hasta Londres en avión, y luego desde allí volar hasta Rzészow, pero las esperas tan largas en los aeropuertos no me llaman mucho, así que decidí viajar desde Gerona.  El vuelo es con Ryanair, también lo es si se hace desde Londres, así que ya podéis imaginaros la cantidad infinita de ventanas que se van abriendo durante el proceso de reserva.  Que si te puedes asegurar por no se cuántos euros más, que si quieres embarque preferente, que si ya has comprado la bonita maleta de Ryanair…  Y todo para no comprar nada, más que el vuelo.  Al fin y al cabo, si el avión se estrella, no sé muy bien para qué quiero un seguro adicional que no voy a poder cobrar.

Dentro de la preparación del viaje, nos encontramos también con el tema del equipaje.  Como fui previsor, decidí facturar una maleta de 20 kilos, porque al fin y al cabo, seis meses fuera son muchos meses como para venir sin ropa, y más viniendo a Polonia en pleno invierno.  Meter toda la ropa que quise llevarme fue una tarea ardua, pero con paciencia y algo de ayuda de mi hermana, logré llevarme todo lo que creí necesario.  Pese a todo, alguna cosa se quedó en casa, pero lo básico se vino conmigo.  Con algunas dudas acerca de si mi equipaje se pasaría de peso, marché con la maleta a tope camino de la estación de tren de Zaragoza.

Ahora comienza el viaje propiamente dicho.  Fraccioné mi viaje en tres etapas, primero iría de Zaragoza a Barcelona, una vez en Barcelona haría trasbordo hacia Gerona, y finalmente, iría al aeropuerto de Gerona en autobús, para allí coger el avión hasta Rzészow.  El viaje a Barcelona fue tranquilo, sin problemas, en un AVE que incluso estaba medio vacío (o medio lleno si queréis ser optimistas), y que llegó con relativa puntualidad a la estación de Sants.  Una vez allí, empezó el lío… la estación de Sants es ENORME.  Teniendo en cuenta que no me la conocía, sobreestimé demasiado el tiempo que tenía entre tren y tren.  Después de varias preguntas, logré llegar al mostrador de trenes de media distancia, donde me indicaron qué andén debía tomar para coger el tren hacia Gerona.  Curiosamente, los carteles decían que la línea que llevaba a Gerona subía hasta Portbou, pero en realidad llegaba hasta Figueres, lo cual contribuyó al malentendido que hizo que se mascara la tragedia.  Para acceder al tren, debías tener un billete estilo metro, que lo introduces en la máquina y te abre las puertas, sin embargo, el mío era un billete de AVE, en el que estaba ya incluído el trasbordo a Gerona.  Las puertas, evidentemente, no se abrían.  Al ser un sistema automático, no había empleados de la estación. No podía pasar a coger mi tren.  El tiempo pasaba.  Tic tac tic tac…  Finalmente, cuando quedaban dos minutos escasos para la salida, apareció un empleado de seguridad tras las puertas, al que llamé a gritos (debéis comprender la situación), y que me dejó pasar viendo la muchísima prisa que llevaba.  Bajé al andén a todo correr, y me metí en el único tren que había sin estar muy seguro de si era ese el que debía coger.  Por fortuna hubo suerte y era ése el tren que debía coger, pero aún me estoy preguntando qué hubiera hecho si el tren se hubiera ido sin mi o si no hubiera sido el tren correcto.

Sin más incidentes que el que os acabo de contar, llegué a Gerona, y de allí me fui al aeropuerto.  Por suerte, la estación de autobuses está justo enfrente de la estación de tren.  

Estación de tren de Gerona

Una vez en el aeropuerto, y tras tres largas horas de espera, subí al avión que debía llevarme a Polonia (esta vez sí, estaba seguro de que era el avión correcto).  Dos horas y media después, estaba en Rzészow, donde me esperaban mis coordinadores para llevarme en coche hasta mi casa, donde me estaban esperando mis otros tres compañeros.

Y este fue mi viaje a Polonia.  Ya veis que aunque uno vaya con tiempo, siempre hay que desconfiar un poco de tus opciones, nunca se sabe lo que puede ocurrir.  Por cierto, os estaréis preguntando si hubo algún problema en la facturación.  Y no lo hubo, pese a que la maleta se pasaba levemente de peso, fueron 20.8 kg, pero los señores de Ryanair hicieron la vista gorda por una vez, evitándome hacer el espectáculo tan bochornoso de tenerte que poner tres capas de ropa encima para que la maleta pueda ser facturada sin tener que pagar de más.

Na razie!

domingo, 13 de octubre de 2013

Como hacerse voluntario (II)

Ya estamos aquí de nuevo.  Como os prometí en la entrada anterior de este blog, llega el turno de buscar país en el cual realizar nuestro voluntariado y de mandar nuestra candidatura a las organizaciones de acogida.  Pero primero, hagamos un pequeño recopilatorio de lo que se habló en la entrada anterior, que podéis volver a leer si lo creéis necesario en este enlace.  Os presenté en qué consiste el voluntariado internacional, quienes pueden realizarlo, y las condiciones económicas que se nos van a presentar.  Recordad que las organizaciones de acogida deberían hacerse cargo de vuestra manutención.  Recordad también que necesitáis disponer de una organización de envío.  Por último, acordaros de realizar la necesaria reflexión de lo que os gustaría hacer como voluntarios antes de lanzaros a la búsqueda de proyectos.  Si habéis hecho todo esto, estamos en condiciones de seguir nuestra búsqueda.  Es hora de decidir a qué país queremos irnos.

Recomiendo dedicarle un tiempo a tomar esta decisión, porque tal como están las cosas en España, muchos estáis dispuestos a iros a donde sea con tal de trabajar, pero en el caso de la búsqueda de organizaciones dentro de un programa de Voluntariado, si no cerráis el campo de búsqueda a dos o tres países, podéis encontraros con muchas dificultades para decidir destino.  Lo mejor es pensar los posibles destinos primero, y una vez decidido, buscar las organizaciones que trabajen en el ámbito que queréis.  Evidentemente, los criterios a seguir para buscar un país son muchos y variados, oportunidades de trabajo, simpatía…  Cada uno tendréis motivos diferentes, todos válidos, razón por la cual no puedo aportaros más consejo en este aspecto.

Ya tenéis decidido el destino y el ámbito de trabajo.  Es hora de buscar las posibles organizaciones que puedan acogeros.  Para ello, tendréis que visitar la página siguiente (hacer clic en la imagen), y buscar las organizaciones cuyos proyectos encajen en vuestros criterios de búsqueda.



Tendréis que mandar un CV y una carta de presentación a las organizaciones que os interesen, en inglés o en el idioma local, si lo conocéis.  En cuanto a la carta de presentación, os recomiendo que insistáis en lo mucho que os interesa el campo de trabajo en que se mueve la organización de acogida.  Por lo general, les interesa más las ganas que tengáis de trabajar con ellos, que vuestros méritos profesionales.  Visitad su página web si la tienen, o buscad su perfil en las redes sociales, y comentadles algún aspecto que hayáis visto en ellos para demostrar que estáis realmente interesados.  Mostrad interés y tendréis mucho ganado.  A partir de aquí, todo entra en el terreno de la estrategia.  Por lo general, después de mandar el CV y la carta de motivación, la organización no os contestará.  No pasa nada, escribidles de nuevo una semana después recordándoles que le mandasteis el CV, y que os informen de la situación actual de la organización.  Una vez os hayan contestado, seguid en contacto regularmente con ellos, demostrad que estáis deseando trabajar con ellos.  En definitiva, tenéis que trabajaros el terreno primero para que la organización os tenga en cuenta una vez llegue el periodo de decisión.

Y a partir de aquí, paciencia y esperar.  Si deciden admitiros en su organización, tendréis que poneros en contacto con vuestra organización de envío para preparar todo el papeleo para vuestra marcha.  Después de vuestra admisión se abre un periodo en el que el proyecto debe ser admitido por la Unión Europea.  Veréis que este proceso es muy largo, pudiendo llegar a tener que esperar hasta dos meses.  Para tranquilidad vuestra, la mayoría de los proyectos son aprobados.  Un dato a tener en cuenta: solo podéis solicitar incorporaros a un proyecto por país.  Me explico.  Supongamos que habéis sido admitidos en dos proyectos en Bélgica, por ejemplo; pues bien, para iniciar los trámites en la UE, solo podéis solicitar uniros a uno de ellos, y no a los dos.  Sí que podéis jugar a dos bandas con proyectos de diferentes países, y esperar a que la UE dé el visto bueno a alguno de ellos.  Si se lo da a los dos, tendréis que renunciar a uno.  Pero lo que no podéis hacer es solicitar vuestra incorporación a dos proyectos en el mismo país.

Y esto es todo.  El último consejo que puedo daros es que no perdáis la esperanza de que os admitan, insistid, sed persevantes y la suerte se pondrá de vuestro lado.  Nos vemos en próximos posts.

viernes, 4 de octubre de 2013

Como hacerse voluntario (I)

Como ya os comenté en la primera entrada del blog, he venido a Polonia para trabajar como Voluntario Internacional.  Y como os prometí que os contaría en qué consistía el programa de voluntariado europeo, me toca cumplir con mi promesa y contároslo.

El programa del Servicio de Voluntariado Europeo (EVS, en sus siglas en inglés), va dirigido a jóvenes europeos, entre 18 y 30 años, que quieran trabajar, generalmente dentro de organizaciones no gubernamentales, en un país europeo distinto de su país de residencia.  No tiene que ser miembro de la Unión Europea necesariamente, cualquier país europeo es válido.  Como su nombre indica, es una actividad voluntaria, por lo cual, no está remunerada, sin embargo, por los gastos que pueda conllevar vivir en otro país no tenéis que preocuparos, pues por lo general, las propias organizaciones de acogida se encargan de pagar los viajes de ida y vuelta, aportan residencia y gastos de estancia.  Cosa diferente son los vicios que podáis tener, que corren de vuestra cuenta.  La duración de un voluntariado europeo oscila entre un mínimo de dos meses y un máximo de doce.

Llegados a este punto, supongamos que deseáis realizar un programa de voluntariado; bien, lo primero que debéis hacer es buscar una organización de envío en vuestro país.  Es imprescindible que tengáis una para poder realizar el voluntariado.  Además, ellos podrán asesoraros si tenéis alguna duda.  Si vivís en una ciudad medianamente grande, investigad si el ayuntamiento tiene algún departamento que actúe como organización de envío.  A veces, también pueden servir los servicios de empleo y prácticas de las Universidades.

Hecho esto, es el momento de comenzar la búsqueda en internet.  Este es un proceso largo, ya que encontraréis que se puede trabajar en multitud de países y en muchísimos sectores.  Por tanto, yo recomiendo hacer una reflexión al respecto antes de lanzarse a buscar como un loco organizaciones de acogida.  Encontraréis tanta información, que no sabréis hacia dónde ir.  Haced como digo, un análisis de los países a los que os gustaría ir y el campo en el que queréis trabajar, y la búsqueda os resultará mucho más llevadera.  Toda la información que necesitéis se puede encontrar en la web oficial del programa de voluntariado europeo, que podéis ver en la imagen (clicar en la imagen para acceder).



Recomiendo, quizás porque me parece una decisión más sencilla de tomar, comenzar pensando en el sector en el que queréis trabajar.  Digo que es más fácil decidir esto que el país al que os gustaría ir, porque a todos tenemos unos gustos personales, cosas que nos gusta hacer y otras que no.  El criterio para elegir el ámbito de trabajo es estrictamente personal, os podéis guiar por los estudios que hayáis realizado, ideales que tengáis, etc.  Los campos en los que se puede trabajar son muchos, se pueden elegir desde organizaciones que ayudan al desarrollo rural, hasta las que se dedican a la rehabilitación de toxicómanos.  A gusto del consumidor.  En mi caso, voy a trabajar en una organización que se dedica a educar a niños y jóvenes en el campo medioambiental.


Como podeis ver, el proceso para lograr ser voluntario internacional es un poco largo, es una tarea que requiere tiempo y esfuerzo.  De momento no hemos hecho más que comenzar nuestro proceso.  Hemos decidido en qué sector queremos trabajar.  Ahora tendremos que decidir en qué posible país nos gustaría trabajar.  Pero, como supongo habréis visto en el encabezado de este post, éste se llama COMO HACERSE VOLUNTARIO (I).  Eso quiere decir que habrá una segunda parte.  En ella, os contaré lo que debéis hacer para decidir destino y dirigiros a las organizaciones de acogida.  Pero será en el próximo post.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Génesis 1



Bueno, pues ya está aquí.  Después de varias semanas de preparación, de varias dudas de si definitivamente hacerlo o no, y de otras cosas que no vienen al caso contar, inicio una nueva etapa con un blog en el cual contaros los futuros eventos que me acontezcan en mi próxima aventura polaca.

Debo confesar que es la primera vez que escribo un blog.  Y el motivo no es otro que mi próximo viaje a Polonia.  Hace unos años que la idea de introducirme en el mundo bloguero me rondaba la cabeza.  Pero no encontraba una razón para iniciarme en esto, un motivo.  Mi vida no es tan excitante como llegar a contarla en un blog, más bien es tirando a normalita.  Sin muchas emociones, vaya.  Una vida estándar.  Y, por otro lado, las pocas cosas interesantes que hayan podido pasar en mi existencia, no son tampoco como para contarlas en un blog.  Creo que no le aportarían nada o casi nada a nadie.  Sin embargo, ahora que tengo la excusa, y ante la demanda a la que me he visto sometido para hacerlo, aprovecho la oportunidad para tener uno. 

Bien, como ya os dicho, inicio este blog a propósito de mi próximo viaje a Polonia.  Viaje de seis meses, y en principio, de ida y vuelta.  Digo en principio, porque tal como andas las cosas en este conglomerado de nacionalidades históricas cada una de su padre y de su madre llamado España, si hay algo de suerte, a lo mejor decido quedarme por allí.  Ya se sabe que los caminos del Señor son inescrutables.  Y bien, ¿para qué me voy a Polonia?, pensaréis algunos.  Bueno, lo he explicado por otros canales distintos a este varias veces, pero como –incrédulo de mi- aspiro a que algún día me lea también gente que no conozco, tendré que explicarlo de nuevo.  Voy a Polonia a trabajar como Voluntario Internacional.  ¿Y qué es eso?  ¿En qué consiste?  Calma, todo llegará.  Por algo escribo estas líneas que hoy dan comienzo.

¿Por qué me voy a Polonia?, podría ser otra pregunta que se os venga a la cabeza.  ¿Por qué Polonia y no Alemania, o UK, o San Marino, por ejemplo?  Bien,en principio quise descartar todos los lugares copados por españoles.  Me voy al extranjero, me gustaría adentrarme un poco en la cultura del país al que vaya y no estar todo el día rodeado de españoles, pensé.  Eso descarta rápidamente a UK (o Londres, mejor dicho) y Alemania.  Irlanda fue uno de los posibles destinos por los que me interesé, ya que es un país y una cultura que personalmente me resulta fascinante, pero no encontré ningún proyecto que me gustase.  Así que decidí marcharme a un país en el que hubiera menos españoles, y que tuviera cierta proyección de futuro.  Eso nos lleva a Polonia.

Polonia ahora mismo es un país que está desarrollando fuertemente su industria.  Tras la caída del telón de acero y de la influencia comunista, la llegada del capitalismo ha convertido a Polonia en lo que España fue en los años 80 y 90, un país próspero que se abría sus puertas a Europa.  De hecho, ingresó en la UE en el año 2004.  Aunque aún no se ha incorporado a la zona euro, sus dirigentes esperan estar en condiciones de poder hacerlo a partir del año 2016.  Quizás la entrada en la eurozona suponga el empuje definitivo para la economía polaca… o su hundimiento.  No hay más que ver lo ocurrido en otros países como Portugal, Grecia o la propia España.

Pero no especulemos con hechos que aún no han ocurrido y de los que además bien poco entiendo.  Como os he dicho, me voy a Polonia a trabajar de Voluntario Internacional.  Así que ya os podéis imaginar de qué va a ir este blog.  La aventura de salir al extranjero, mis vivencias allí, el choque cultural, todo eso.  Y además, el hecho de trabajar como Voluntario Internacional.  Así que si estáis interesados en el tema, permaneced atentos al blog, pues en próximas entradas os contaré exactamente en qué consiste eso del Voluntariado Internacional.

Na razie!