domingo, 19 de enero de 2014

Viajando por Polonia (I): Cracovia

Después de un obligatorio parón por Navidad, visita a la familia incluida, volvemos a la carga con el blog.  Esta semana voy a iniciar una sección en la que voy a tratar uno de los temas más interesantes cuando se está realizando un Voluntariado Internacional.  O cuando se está fuera, en general.  Los viajes.

Y no lo voy a hacer por dar envidia ni nada de eso, si no, simplemente por aclamación popular.  El público quiere fotos, pues habrá que darle al público lo que el público quiere.  Y por otro lado, ando un poco escaso de ideas, para que os voy a engañar, así que este post me puede servir, o eso espero, para ganar tiempo hasta que se me ocurra algo más interesante que contaros.  Dicho todo esto, vamos al meollo.

Entre los muchos lugares que pueden ser visitados en Polonia, el sitio turístico por excelencia es Cracovia.  Anclada al sur de Polonia, muy cerca del lugar de nacimiento de Juan Pablo II, se halla esta ciudad, segunda tanto por importancia como por tamaño del país, que cuenta con un patrimonio artístico digno de ser visitado.  A diferencia de la mayoría del país, Cracovia se libró del paso de las bombas durante la Segunda Guerra Mundial, de manera que conserva la mayor parte de su patrimonio, cosa que por ejemplo, no ocurre en Varsovia.  Si os decidís a ir a visitarla, puede que lo primero que os sorprenda es el lugar en el que se halla la estación de autobuses y trenes de la ciudad: junto a un centro comercial, Galeria Krakówska.  Y junto al centro comercial, quiere decir que una de las posibles salidas de la estación, y la más útil, por cierto, ya que te deja a pocos metros del centro, consiste en atravesar el centro comercial.  Una tentación para empezar a comprar nada más llegar... o para una compra de última hora antes de marcharse...

Entre los muchos lugares dignos de admirar en Cracovia, uno de los más concurridos es la Plac Mariacki, en el centro de la ciudad vieja (Stare Miasto).  Allí podemos encontrar la Iglesia de Santa María.  Además, si vais por Navidad, en las cercanías de ésta, podéis visitar el bonito mercado navideño de Cracovia.

Plac Mariacki

Iglesia de Santa María
Y apenas unos metros más adelante, nos encontramos con la imponente torre del Ayuntamiento, uno de los símbolos de la ciudad.

Torre del Ayuntamiento de Cracovia.  Al fondo, la Plaza del Mercado (Rynek)
Pero si me preguntarais cual es el mejor lugar de Cracovia, si solo tuvieseis unas pocas horas para visitar la ciudad, y tuvieras prisa por marcharos, si solo pudierais tuvierais tiempo para visitar un solo lugar, os recomendaría encarecidamente visitar la colina de Wawel.  Situada a la orilla del Vístula, en los límites de la ciudad vieja, en ella podéis encontrar los vestigios de lo que fue la antigua residencial imperial, cuando Cracovia todavía era la capital del viejo Reino de Polonia.  La colina por si sola necesita de varias horas para ser visitada, ya que en ella se encuentra el antiguo palacio real, la catedral...  Por supuesto, la visita se alarga si decidís entrar al interior de los diferentes edificios.  Como una imagen vale más que mil palabras, os dejo unas fotos para que os hagáis a la idea de lo que podéis encontraros allí.

Catedral de Wawel, con la estatua de Juan Pablo II vigilando la entrada

Lateral de la Catedral de Wawel

Plaza interior del Castillo Real de Wawel
Y esto es un pequeño resumen de lo que podéis encontraros en Cracovia.  Eso, y muchos Erasmus, españoles entre ellos, ya que esta ciudad es destino habitual de ese tipo de estudiantes.  Por supuesto, estas son mis recomendaciones, vosotros siempre podéis visitar otros muchos sitios en esta bella localidad.  Podéis visitar el Collegium Maius (mejor a las once o a la una en punto, hacedme caso), donde estudió Copérnico, la vieja fábrica de Óskar Schindler, perderos por el viejo barrio judío de Kazimierz...  Y si os gusta la historia, os quedan fuerzas, y sobre todo muchas ganas, podéis pasaros por Oswięcim, a unos 70 km al oeste de Cracovia.  ¿Qué podréis ver allí?  Pues ni más ni menos que el antiguo campo de concentración de Auschwitz-Birkenau.  Si os decidís a ir, solo os puedo recomendar que os toméis vuestro tiempo, pues hay mucho que ver allí.  Y por supuesto, concienciaros de lo que vais a ver, pues por mucho que hayáis leído u oído, es mucho peor de lo que os podáis imaginar.  Pero de eso no vamos a hablar aquí, pues el objetivo de este blog no es traumatizar a nadie.

"El trabajo os hará libres".  Esto es todo lo que os voy a enseñar de Auschwitz en este blog.
Nos vemos en próximos posts.  Na razie!






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